El peso cambia todas las demás decisiones
Una puerta principal en madera sólida no se parece en nada a una puerta interior ligera. El peso define el tipo de bisagra, el número de puntos de fijación, el refuerzo del marco y hasta el ancho máximo que conviene fabricar.
Cuando el peso no se calcula bien, el problema no aparece el día de la instalación: aparece meses después, con la puerta cayendo o rozando el piso.
Exterior: especie y protección
Para puertas principales expuestas trabajamos especies duras como el cumarú y el tzalam, con protectores contra humedad y parásitos además del acabado estético. La orientación importa: una puerta que recibe sol directo toda la tarde tiene otra exigencia que una protegida bajo un volado.
Lo que necesitamos que esté listo en obra
Antes de instalar, el vano debe estar terminado, a plomo y a escuadra; el piso, colocado y nivelado; y los acabados de muro húmedos, ya secos. Instalar carpintería antes de eso obliga a improvisar ajustes que después se notan.
En obra nueva coordinamos con el arquitecto o el residente para que la carpintería entre en el momento correcto de la secuencia.
El ajuste no termina el día de la instalación
La madera se mueve con la humedad, y en la península ese movimiento es real. Después de la entrega hacemos una visita para atender los detalles del recorrido final, y si con el uso normal una puerta se desajusta o un herraje deja de funcionar, lo revisamos y lo ajustamos o sustituimos.
Conoce el servicio de puertas o lee cómo tratamos la madera en zonas de costa.

