La parte del mueble que más trabaja
La madera, bien elegida y bien tratada, dura décadas. Lo que se desgasta primero es el herraje: es la única pieza que se mueve varias veces al día durante años.
Por eso no lo tratamos como un accesorio de última hora. La selección de herraje entra en la etapa de diseño, junto con la distribución interior.
Los criterios que aplicamos
Peso y tamaño del frente, frecuencia de uso, tipo de contenido (no es lo mismo un cajón de cubiertos que uno de ollas), altura a la que queda el mueble y condiciones del entorno: humedad, cercanía al mar, exposición a vapor en cocinas y baños.
Manejamos varias marcas precisamente para poder ajustar la elección al proyecto y al presupuesto, en lugar de forzar siempre la misma solución.
Se prueban antes de salir del taller
Antes de salir del taller, cada mueble se arma y se revisa completo: se prueban puertas, cajones y sistemas de apertura, se verifican cantos, resanes y uniones, y se corrige lo que haga falta ahí, no en la casa del cliente.
Detectar un problema en el taller cuesta una hora; detectarlo instalado cuesta un desmontaje.
Y si algo falla después
Si con el uso normal un herraje deja de funcionar, lo revisamos y lo ajustamos o sustituimos. Buscamos contestar el mismo día y agendar la visita dentro de la misma semana.
Puedes ver cómo aplicamos esto en cocinas y en clósets y vestidores.

