Lo básico, que es casi todo
Limpieza con paño suave y ligeramente húmedo; nada de productos abrasivos ni con solventes que ataquen el acabado. Secar de inmediato cualquier derrame, sobre todo en cubiertas de cocina y muebles de baño.
Evitar el contacto prolongado con agua y el calor directo sobre la superficie: una olla caliente apoyada en una cubierta deja una marca que ya no es limpieza, es refinado.
Humedad y sol en la península
La madera es un material vivo: se mueve con los cambios de humedad, y aquí esos cambios son marcados. Con el tiempo puede aparecer un ligero desajuste en una puerta o un cajón; es normal y se corrige con un ajuste, no con una reparación mayor.
El sol directo también actúa: puede modificar el tono de la madera con los años. No es un defecto del acabado, es el comportamiento natural del material.
Los acabados que se renuevan
Las piezas terminadas al aceite conservan un tacto natural que respeta la veta, pero requieren renovación periódica. Las piezas de exterior, además, necesitan que se mantenga vigente el protector contra humedad y parásitos.
Renovar a tiempo siempre es más barato que recuperar una pieza ya dañada.
Qué hacemos nosotros después de entregar
Después de la entrega hacemos una visita para atender los detalles del recorrido final. Más adelante, si una puerta o un cajón se desajusta con el uso normal, o un herraje deja de funcionar, lo revisamos y lo ajustamos o sustituimos. Buscamos contestar el mismo día y agendar la visita dentro de la misma semana.
Los trabajos que implican desmontar, retocar acabado o refabricar se cotizan aparte. Y una aclaración importante: no damos mantenimiento, reparación ni modificación a carpintería fabricada por terceros, porque no podemos responder por materiales y sistemas constructivos que no controlamos. Si necesitas revisar una pieza nuestra, escríbenos.

